Por La Redacción
4/4/2019

Medicamentos que pueden alterar la capacidad de conducción

Desde la Fundación Luchemos por la Vida vienen trabajando para que la advertencia sobre la posibilidad de alterar la conciencia al conducir, figure de forma visible en la caja de los medicamentos. En general, los pacientes no leen los prospectos y, por eso, no son conscientes del peligro al que se exponen cuando conducen luego de ingerir determinados medicamentos que pueden distorsionar el estado de alerta y vigilia cuando conducen.

No solo el alcohol y las drogas causan alteraciones en el estado de conciencia de los conductores, que pueden poner en riesgo la vida propia y de terceros. Hay varios medicamentos que pueden alterar la capacidad de conducción, dependiendo de la edad, la sensibilidad, la tolerancia, el estado psico-físico, etc. En general, los pacientes no leen los prospectos y, por eso, no son conscientes del peligro al que se exponen cuando conducen luego de ingerir determinados medicamentos que pueden distorsionar el estado de alerta y vigilia cuando conducen. En este sentido, desde la Fundación Luchemos por la Vida vienen trabajando para que la advertencia sobre la posibilidad de alterar la conciencia al conducir, figure de forma visible en la caja de los medicamentos. Algunos de los efectos más importantes son: 1) somnolencia y otros trastornos del sueño; alteraciones del sentido de la vista; 2) alteraciones del sentido del oído; 3) alteraciones psíquicas; 4) alteraciones del sentido del equilibrio; 5) incoordinación motora y modificaciones del nivel de glucosa en la sangre. ¿Cuáles son los medicamentos que afectan a la conducción? a) El grupo de fármacos de benzodiacepinas (medicamentos psicotrópicos que actúan al sistema nervioso central) causan sedación y somnolencia que afectan negativamente las pruebas psicomotoras. El potencial peligro suele ser más altos a la mañana siguiente de haber tomado la medicación, sobre todo en las primeras semanas de tratamiento. b) Los medicamentos antidepresivos también afectan a la conducción, sobre todo por tener una acción sedante, afectando la atención y el estado de alerta. Los antidepresivos tricíclicos conllevan un mayor riesgo. c) Los analgésicos opiáceos, derivados del opio afectan a las funciones psicomotoras y cognitivas. Los efectos son mayores a mayor dosis. Los anestésicos generales también afectan a la conducción. No se recomienda conducir pasadas las 24 horas de sedación o anestesia general. d) Los antihistamínicos tipo H1 de la primera generación (usada para reacciones alérgicas y gripe) afectan la conducción por tener un efecto sedante. e) Los fármacos antiepilépticos pueden provocar alteraciones cognitivas. f) Los antiinflamatorios no esteroideos, muy usados para dolores musculares o reumáticos, los anestésicos y los miorelajantes pueden afectar, especialmente, el sentido de la vista y la atención y producir somnolencia, disminución del tono muscular y mareos. g) Los fármacos hipoglicemiantes, para tratar la diabetes, pueden causar una baja de los niveles de azúcar que afecte a la capacidad de conducción de los pacientes causando somnolencia y disminución de la capacidad de reacción. La prevención es fundamental, por esto es recomendable que el paciente averigüe qué efectos puede ocasionarle su medicación, antes de sentarse al volante. Tiene que observar cómo influye en sus reflejos, en su concentración y si le provoca somnolencia. Fuente: Asociación Civil “Luchemos por la Vida”



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